Boxeo; El show debe seguir

20 nov 2019 - Por Gustavo Nigrelli
Se anunció un combate entre el Chino Maidana y Acero Cali para el año que viene

Se anunció un combate entre el Chino Maidana y Acero Cali para el año que viene, con reglas boxísticas, y se planteó la duda: ¿está bien o mal? ¿Será con seriedad o una payasada, como algunos temen? ¿Tienen derecho a hacerlo? ¿Qué hay en juego y qué riesgos se corren? La tendencia mundial dominante marca que estos tipos de espectáculos se están imponiendo lentamente.

No nos atajemos, tampoco prejuzguemos, ni tiremos la primera piedra.

El Chino Maidana ya no es más boxeador -al menos mientras no renueve su licencia- y Jorge “Acero” Cali nunca lo fue, amén de tener 48 años (o eso es lo que declara).
Por eso hace tanto ruido escuchar que van a pelear el año que viene –el 18 de abril sería la fecha- en algún lugar de CABA, supuestamente con reglas boxísticas y a 6 vueltas, como corolario de un festival pugilístico que organizará la promotora Chino Maidana Promotions.
Así lo anunciaron en una conferencia de prensa efectuada el viernes pasado en el hotel Faena de Puerto Madero.
La pregunta es: ¿quién puede impedírselos?
A tono con los tiempos que corren, en que Floyd Mayweather peleó contra Conor McGregor con aval boxístico oficial, en que hace una semana se enfrentaron dos youtubers como profesoinales –también con aval oficial-, donde hay reapariciones sorprendentes y truchadas de todo tipo, asustarse por que un artista marcial y un ex campeón del mundo como el Chino Maidana se suban a un ring, es como mínimo hipócrita.
Es más; si vamos para atrás, hasta Muhammad Alí lo hizo ante un yudoca. Primo Carnera, el Mono Gatica, y hasta Mike Tyson, incursionaron en el catch, se llame Titanes en el ring, o la versión de moda que se les ocurra en cada caso.
Y sin llegar a eso, hubo y habrá en la historia muchas peleas que se creyeron -y vendieron- como tales, pero fueron tremendos simulacros, incomprobables por supuesto, aunque algunos tan bien hechos que parecieron veraces. Otros muy burdos, como la revancha entre Locomotora Castro y el colombiano José Luis Herrera en Mar del Plata, quien antes lo había noqueado en el Luna Park cuando pelearon de veras, tras el terrible accidente automovilístico del Roña.
La clave está en si va a ser en serio o no. Y de serlo, si habrá conciencia, preparación y recaudos como para evitar ante todo cualquier accidente. Y en ese caso –Dios no lo permita- si habrá espalda como para afrontar las consecuencias. Pero ante la menor sospecha de que se trata de una farsa, el negocio de acabará tan pronto como arrancó.
A nadie escapa que por más que Cali sea el más pesado –depende de en cuánto se ponga el Chino-, Maidana es el más joven (36 años), fue campeón mundial, tiene una mano explosiva, y encima estará en su terreno, ya que acá no valdrán las patadas, ni los tackles, ni las llaves o la lucha.

Sería extraño que el Chino no pudiera noquear a Cali con esas ventajas, a menos que Acero emboque algún “lucky punch” y lo primeree. Pero de no ser así, a esta edad, con tanto de inactividad o falta de competencia, a Cali se le hará cuesta arriba solamente el hecho de sostenerse en pie 6 vueltas de 3 minutos, aunque nadie le pegue.
Pero de nuevo: ¿quién podría impedírselos? ¿Alguien duda de que ese show tendría más rating e interés que las peleas de verdad que vemos sábado a sábado acá?
Obvio, no será boxeo. Ni tiene por qué serlo. Será un espectáculo como tantos, con reglas boxísticas. Por eso, cuidado de no venderlo como tal.
¿O Maradona, Mancuso, y ex futbolistas, no crearon aquí el “showbol”, con reglas básicas del fútbol, en un perímetro donde la pelota no se iba nunca, que se extendió por varias partes del mundo y hasta se crearon asociaciones y competencias internacionales?
Era -además de un espectáculo televisado y entretenido- la posibilidad de que muchos ex deportistas tuvieran una salida laboral más (a veces la única) y una nueva forma de volver a despuntar el vicio, entrenar, y recuperar en algunos casos la salud abandonada, mientras la gente podía volver a ver a sus ídolos del ayer.
Por supuesto que una cosa es patear una pelota y otra recibir un golpe, pero practicado con conciencia, seriedad y controles médicos, hay vida para muchos, mientras el nivel de exigencia y las equivalencias estén acordes.
Sin ir más lejos, en el Faena estaba presente Raúl “El Pepe” Balbi, que anda queriendo reaparecer en el boxeo. No fue una casualidad ya que las malas lenguas deslizaron que desafiaría al ganador. ¿Por qué no? ¿Y cuántos púgiles y ex púgiles que andan dando vuelta, insistiendo con reaparecer, podrían engancharse a este nuevo proyecto y dejar de acosar inútilmente las puertas de la FAB?
Es más; el Loco Migliore, que el sábado fue noqueado malamente por Ezequiel “Chiquito” Zárate (KOT 8) bajo las reglas de una entidad paralela no oficial como la WPC, en vez de empecinarse con el boxeo profesional, podría sacarse las ganas allí, en una especie de torneo de veteranos como tienen varios deportes.
Están en todo su derecho. Máxime cuando ni la sociedad, ni la política, ni las Federaciones u organismos pudieron resolver aún el problema del atleta retirado, que en el mejor de los casos a los 40 años se convierte en un jubilado, sin siquiera cobrar la mínima.