Retroceder nunca, rendirse jamás

13 jul 2017 Autor:José Fiebig (especial para www.pickandroll.com.ar)
Lautaro López

Argentina dejó una gran impresión tras el Mundial U19. Una camada con una historia de idas y vueltas que terminó mostrando su mejor versión luego de quedarse afuera en principio de la cita mundialista. Progresos, línea de trabajo y jugadores potenciados. Un despegue que puede servir de plataforma pensando a futuro.

Una historia como pocas la que sufrió y vivió finalmente la camada 98´. Como si hubiesen armado una película con todos los condimentos y géneros posibles. Todo arrancó el año pasado en Chile, donde parecía todo oscuro, hasta un presente ciertamente claro con buenas perspectivas a futuro. De un momento a otro hubo variaciones drásticas, y todas a favor de la camada en cuestión. Sin dudas que varios factores aportaron para que el seleccionado U19 rinda y muestre el caudal y potencial que tiene entre sus filas. La CABB no dudó de sus jugadores, los apañó en los momentos más duros, y le dio vía libre para arrancar de cero y potenciarse al máximo. La suspensión de Brasil fue lógicamente el factor uno, sumado al año de progreso de los chicos dentro de la Liga Nacional, y el protagonismo en LDD y TNA.
Esta história no arranca en el Mundial de Egipto, sino mucho tiempo atrás. Un 20 de julio de 2016, Argentina sufría uno de los grandes reveses quedando fuera de un mundial Juvenil. Las críticas fueron duras, a un plantel con poco rodaje, ultra dependiente de Vaulet y con poco juego. Prácticamente que se enterró a la camada y se la quiso dejar de lado. La CABB hizo todo lo contrario. Protegió a sus players, que obtuvieron el 5ª puesto del torneo, lugar no menor pensando en lo que pasaría luego. Tras la suspensión de Brasil, aparecieron posibilidades de tomar su lugar en el Mundial. La camada siguió entrenando, y muchos de ellos emergieron en diferentes torneos. De buenas a primeras, se vio a los clase 98 y 99 desparramando talento y todo su potencial en sus clubes. Sin dudas una pena no verlos (en principio) en un mundial con lo que estaban generando. La noticia más importante llegó, y en el mejor momento para varios.
REGRESO. Una de las grandes noticias fue la vuelta de Vaulet a las canchas. FOTO FIBA
Argentina jugaría el mundial de Egipto. La camada aprovechó su año para despegar y llegar sumamente afinado al torneo. Si bien varios no tienen participación en Liga, fueron protagonistas y figuras en LDD. Sumado a eso, participaron en torneos internacionales y con invitaciones. Varios con mucha madurez encima y potenciados en Liga (Corvalan, Lema). Además, Vaulet pudo recuperarse por completo para ser parte del torneo. Encima, tanto Caffaro como Andreatta, con experiencia fuera del país y agigantando su imagen en kilos y masa muscular. Es decir, que no fue un año perdido. Todo lo contrario, un renacer absoluto de la mayoría para luego accionar con la camiseta de la selección. Argentina llegó con buenas expectativas, y un grupo que ilusionaba pensando en acceder de buena forma a la siguiente ronda.
Argentina tuvo grandes virtudes. Lo más importante fue llevar lo mejor de lo mejor. Maximiliano Seigorman contó con los jugadores indicados, varios de ellos explotando en los últimos seis meses. El albiceleste tuvo un plantel con potencial, y que fue progresando de gran forma a lo largo de todo el torneo. Un elenco de gran talla, aleros fuertes y potentes, bases picantes y anotadores, y una banca que en definitiva le dio de comer en momentos muy importantes y puntuales. En conclusión, casi el sueño de CABB pensando en la línea que pretende y el trabajo a largo plazo. Los resultados se fueron notando e ilusionaron a los que estábamos afuera. Cuando hablo de resultados, no siempre tienen que ser números y victorias. Argentina mejoró en diferentes facetas que generaron que pueda pelear palmo a palmo con los mejores del torneo. De los siete encuentros, cuatro fueron ante europeos de calidad, y siempre dio la impresión de estar a la altura y casi por encima en algunos momentos.
POTENCIADO. Lautaro Lopez mostró otras facetas en su juego. FOTO FIBA
El seleccionado U19 fue dando diferentes muestras. La defensa sin dudas fue el primer bastión que tuvo para luchar. Salvo el primer tiempo con Lituania (le anotaron 53 pts), estuvo generalmente sólido. Defendió bien la primera línea, nadie lo desbordó y equiparó los rebotes. Se hizo fuerte con uno o dos internos a la vez, aunque estuvo rápido en los ajustes y pudo correr en contragolpe y generarle problemas al rival. Se plantó muy bien ante los gigantes rivales, fue intenso y se animó a presionar e ir variando de defensas hasta el final del torneo. La banca fue otro punto a resaltar. Las apariciones de Solanas y Lopez fueron sumamente determinantes, Ambos picantes, pícaros, efectivos y solidarios. A ellos, la aparición de Berra o Caffaro (alternaron la titularidad) para demostrar sus condiciones. Argentina alargó su roster, más ráfagas de Andreatta y el cierre formidable de Bruera. Las variantes aparecieron, no necesitó depender de Vaulet y colectivamente por momentos dejó una buena imagen.
El despegue de ciertos jugadores en otras facetas. Corvalan y Lopez demostraron que pueden pasar la bola con elegancia. Ambos bases anotadores tuvieron su faceta de pasadores, lo cual benefició por completo al equipo. Lema fue un todo terreno, con mejoras en su tiro externo, y brillando en defensa. Bruera con mucha presencia y personalidad, Berra con sus 2m08 lanzando a 3/4 metros de frente al aro con solvencia. Mucha personalidad, competitividad y fortaleza mental tuvieron los chicos. Jamas se cayeron, sobrevivieron a las adversidades (antes del Mundial y dentro del mismo) parta hacer frente a cualquier rival. Con Francia compitió y por detalles no fue séptimo. Se ilusionó ante España, con el cual cedió en el cierre, y se animó ante Lituania, al cual tuvo en jaque a falta de un par de minutos.
LÍDER. Facundo Corvalan fue el mejor jugador de Argentina en el torneo. FOTO FIBA
Lógicamente hubo falencias. Argentina se lo notó por momentos muy desbalanceado en ofensiva. Acelerando demasiado, y en otros picando mucho el balón dando facilidades a la defensa rival. El costó anotar a larga distancia, y esos vaivenes le costaron el partido. Detalles que marcan diferencia. Efectividad en libres, lapsos de juego, y seguridad para jugar y anotar. Un elenco que fue muy perimetral en casi todo el torneo, aunque firme en defensa. La doble base no altera el plan a futuro, ni tampoco jugar con tantos tiradores (lo cual trajo dudas respecto de lo que se busca). Argentina buscó en Cerminato un alero que cumpla función de interno tirador, lo mismo para Andreatta. En los dos juegos finales contó con mayor presencia en la pintura, Mucho tiempo para Berra y Caffaro juntos, o alguno de ellos con Andreatta. Ahí sí, las cosas variaron en juego, fluidez y performance ofensiva. Es todo prueba y error, y más para una camada con poco rodaje y que hace un año no se sabía que sería de ella.
¿Seguimos por debajo de las potencias y los Europeos? Por el momento sí, pero de a poco van apareciendo signos de que la brecha se va acortando. Lucha equiparada en el poste, una defensa intensa que enreda a rivales sumado a la intensidad física. Argentina debe seguir trabajando, y generando players que puedan pelear palmo a palmo y animarse a dar un impacto de lleno. Dio la impresión que le faltó ese paso, ese animarse a ganar a un gigante para descomprimir el momento de incertidumbre. El camino está marcado, los entrenadores lo saben, los jugadores también y la CABB liderando cada batalla. La pelota pasa a las federaciones y clubes, para que, comprendan la misma situación y hagan brillar a los pibes U19. Una historia de la camada que aún no tiene final, sino un despegue para que se generen cambios y otra mentalidad. ¿Estamos lejos? Si ¿Estamos cerca? También. Con pasos sólidos todo se puede, Falta mucho, pero el camino está marcado, es cuestión de seguirlo...
BIEN ARRIBA. Leo Lema mostró todos sus recursos en ambos costados. FOTO FIBA
José Fiebig
@josefiebig